Durante las obras de ampliación del Gran Hotel Barcino, perteneciente a Gargallo Hotels, las excavaciones destinadas a la instalación de un nuevo ascensor sacaron a la luz un hallazgo extraordinario: un tramo del foro de la antigua Barcino romana, datado entre los años 15 y 10 a.C. Este descubrimiento transformó por completo el rumbo del proyecto, liderado por la diseñadora Chelo Alcañiz al frente de DyD Interiorismo.
La intervención integra el edificio hotelero ya existente con un antiguo convento del siglo XVI en pleno casco histórico de Barcelona. Lejos de ocultar o descontextualizar los elementos originales, el estudio planteó un diseño sereno y atemporal que respeta el paso del tiempo y pone en valor las huellas históricas acumuladas en el inmueble.
El foro romano como escenario visual y la recuperación de la mampostería original
Uno de los puntos más impactantes del proyecto se encuentra en el restaurante del hotel. Allí, un pavimento de cristal permite a los comensales observar directamente la zona excavada y sus losas originales de piedra de Montjuïc mientras disfrutan del desayuno. El mobiliario y los acabados del comedor adoptan un perfil de deliberada contención para ceder todo el protagonismo a esta presencia arqueológica silenciosa.
Por su parte, el patio central actúa como eje articulador de las habitaciones, la coctelería y el propio restaurante. Este espacio de gran altura, coronado por un lucernario acristalado que baña el interior con luz natural, sacó a la luz muros de mampostería irregular y paños de ladrillo que permanecían ocultos tras antiguos revestimientos. Los arcos de medio punto recuperados se abren ahora a las galerías, enmarcados por sutiles perfiles de acero oscuro y una iluminación lineal muy cálida.
Del techo acristalado suspende una composición de luminarias esféricas de vidrio a distintas alturas, aportando un matiz poético que invita a alzar la mirada. Con la colaboración de firmas de referencia como Porcelanosa en pavimentos, Cotlin en moquetas, iluminación técnica a cargo de Auténtico y piezas decorativas de Lodes y ADN Lighting, DyD Interiorismo logra que la historia milenaria de Barcelona se convierta en la verdadera alma de este renovado refugio urbano.