La Ruta del Vino de Rioja Alavesa… arquitectura del vino


La Ruta del Vino de Rioja Alavesa es sinónimo de historia, pasión y villas que llevan ahí desde el Medievo. Pero es sinónimo también de vino. Esos pueblos centenarios se crearon a raíz de las cosechas, que datan de la misma época. Y para poder conseguir la excelencia en esta bebida universal, es también necesaria la presencia de las bodegas.
Desde el origen de la comarca, las bodegas han ido evolucionando. En un primer momento, eran calados subterráneos cavados bajo las casas de los pueblos, como en Laguardia. Ahora, estas edificaciones modernistas buscan sorprender a los visitantes, creando espectaculares contrastes con el terreno en el que se alzan.

Algunas bodegas han ido creando sus espacios buscando que vanguardia y tradición se entremezclen. En otros casos, han sido las innovaciones tecnológicas las que han ido marcando estas edificaciones en las que las formas se intentan fundir, en algunos casos, con los paisajes que les rodea, mientras que, en otros, intentan recrear hábilmente los colores de las viñas a lo largo de todo el año, suponiendo un contraste para la vista dependiendo del ángulo desde el que se las contemple.
Sin duda, visitar cualquiera de las bodegas presentes dentro de la Ruta del Vino de Rioja Alavesa es toda una experiencia. Descubrir los secretos de las exquisitas elaboraciones de la zona como para sorprenderse por sus majestuosas edificaciones, en estos momentos, no es posible, pero la mayoría de las bodegas están trabajando para poder hacer llegar a los hogares de todo el país unos vinos exquisitos que les irá abriendo boca y les ayudarán a conocer con los cinco sentidos un poquito más de esta comarca que enamora en todos los sentidos.