Un aire de pausada contemplación recorre los pasillos de Namur Expo cuando el otoño belga alcanza su punto álgido. En este escenario dedicado a las bellas artes, la reconocida firma MALA Gallery confirma su cuarta participación en la feria Antica Namur, que abrirá sus puertas del 7 al 15 de noviembre de 2026, precedida por dos jornadas de preestreno y vernissage los días 5 y 6 de noviembre. Situada en el stand G17, la propuesta convierte el espacio expositivo en un refugio donde conviven la historia pictórica del siglo pasado y las miradas más sugerentes del panorama actual.
El diálogo abstracto en el espacio de MALA Gallery
La selección presentada para esta edición reúne a figuras fundamentales de la abstracción de posguerra. Obras con la fuerza matérica de Serge Poliakoff se encuentran junto al trazo enérgico de Hans Hartung y la sutileza poética de Anna-Eva Bergman. La muestra se completa con piezas de Geer van Velde, Christian Dotremont, Jean Degottex y Gérard Schneider, configurando un recorrido por las distintas corrientes que redefinieron el lenguaje visual a mediados del siglo XX.
Fiel a la vocación que fomenta Vida & Style por conectar la creación artística con el entorno cotidiano, la propuesta no se limita a la mirada retrospectiva. Estas grandes firmas de la modernidad entran en conversación directa con la obra de creadores contemporáneos como Bernard Frize, Francis Guerrier, Agathe Toman y Étienne Boissier. De este modo, las tensiones entre la mancha, la línea y el espacio trascienden las épocas y muestran una continuidad viva entre distintas generaciones artísticas.
Más allá del lienzo, el recorrido por el estand propone un diálogo tridimensional. Una cuidada selección de esculturas, piezas cerámicas y elementos de mobiliario aporta volumen y calidez al conjunto, reflejando el espíritu que la galería cultiva desde su sede en la calle Catherine Ségurane de Niza. La visión de Baptiste Lopez al frente de la casa busca trascender la mera exhibición para ofrecer una experiencia estética integral.
Entre el brillo templado de las luces de sala y el volumen de la cerámica, la cita en Namur se consolida como una parada imprescindible para coleccionistas y amantes del arte que buscan objetos y lienzos capaces de transformar un espacio con su sola presencia.