Otoño/Invierno 2020-2021

Después de tantos años desfilando, Agatha Ruiz de la Prada se define por sus contrastes y contradicciones. Por un lado está la parte onírica, conceptual y artística que desprende su colección; por otro la parte comercial, de ropa cómoda, ponible y accesible. El Otoño/Invierno 2020-2021 representa ambas facetas.
Es un homenaje a nuestras fabulosas clientas. Entre ellas, la inigualable Mila Ximenez, a la que queremos agradecer por estos maravillosos años de apoyo. No hay nada que más ilusione a un diseñador que ver cómo sus   diseños cobran vida, ver que la gente se los pone y los saca de aventuras. Por eso Mila es la clienta ideal, incita a otras mujeres a agathizarse, a quitarse los complejos y no pasar desapercibidas.
Nuestras patronistas y modistas se sintieron altamente inspiradas con esta colección, que representa el triunfo de sus fantasías sobre la realidad. No se rindieron ante las dificultades de hacer que un cuadrado de tela adquiriese vida y personalidad propia (como lo demuestran nuestros lánguidos  kaftanes de terciopelo, lúrex y tafeta). Ni se estremecieron ante las complicaciones de distintos tejidos (vinilos, poli-pieles, gazares y muchos otros rebeldes) al forjarlos en nuestros inconfundibles iconos. Consiguieron hacer una auténtica obra maestra de costura en la que todo estampado es en realidad un aplicado exquisitamente cosido y cada parte se mueve en su sitio correspondiente.
En la cresta de la ola de la modernidad, crearon faldas con cintas reflectantes integradas en su tejido, para poder parar el tráfico con mayor comodidad allí donde uno vaya. Jugaron con súper-imposiciones de vinilo y poli-piel, imitando los adornos de la zapatilla de deporte. Hicieron brotar volantes de gazar de nuestros vestidos-chándal y kaftanes. Y apostaron por el peluche como sustituto a todo color para los abrigos del invierno.
Esta colección es una oda a nuestra clienta universal e intergaláctica, libre, divertida y llena de sorpresas.