VIAJE A LA NÁPOLES DE MARADONA SIN SALIR DE BARCELONA, EL SECRETO MEJOR GUARDADO DE NUMERO DIEZ

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VIAJE A LA NÁPOLES DE MARADONA SIN SALIR DE BARCELONA, EL SECRETO MEJOR GUARDADO DE NUMERO DIEZ

Barcelona es una ciudad que se deja querer por el paladar. En sus calles, la oferta gastronómica es tan inmensa como exigente, un océano de opciones donde a veces resulta difícil distinguir lo genuino de lo impostado. Sin embargo, en el elegante barrio de Sarrià, lejos del bullicio turístico del centro, ha sucedido algo extraordinario. Al cruzar una puerta, el silencio ordenado de la zona alta se rompe para dar paso a la vibrante anarquía, el color y la pasión de los Quartieri Spagnoli de Nápoles. No estamos hablando simplemente de una nueva apertura o de otra pizzería que promete la «auténtica receta de la nonna». Hablamos de Numero Diez, un proyecto que trasciende lo culinario para convertirse en un portal dimensional hacia la Italia de los años 80. Es un homenaje a una época donde el fútbol era religión, donde Diego Armando Maradona no era solo un jugador, sino un redentor, y donde la comida era el lenguaje universal del amor y la supervivencia. Detrás de este concepto, que ya está en boca de todos los gourmands de la ciudad, se encuentra el Grupo Dolcevita y su fundador, Emmanuel. Un emprendedor que entiende que el lujo, en 2024, no se mide en el precio del cubierto, sino en la capacidad de transportar al comensal a otro lugar y a otro tiempo. Nos hemos sentado con él en su «casa» —literalmente, como veremos más adelante— para deconstruir el éxito de una propuesta que une la nostalgia, la excelencia técnica y una pasión desmedida. El Origen: Un Amor a Primera Vista Para entender Numero Diez, hay que entender la historia de quien lo soñó. A menudo, los grandes proyectos empresariales nacen de estudios de mercado fríos y calculados. En el caso de Emmanuel, nació de un flechazo adolescente, de esos que marcan el alma y definen el rumbo de una vida. Fue un viaje iniciático, una inmersión en el caos organizado de Nápoles lo que sembró la semilla de lo que hoy disfrutamos en Barcelona. Le preguntamos a Emmanuel Stevanato, dueño, por ese instante preciso, ese «big bang» personal. Vida & Style: Todo gran proyecto nace de una pasión o una historia personal. ¿Cuál es el momento exacto en que nace ‘Numero Diez’? ¿Qué te impulsó a traer un pedazo auténtico de Nápoles a un mercado tan vibrante y competitivo como el de Barcelona? Emmanuel Stevanato: La verdad es que todo este proyecto ha nacido a lo largo de mi vida, empezando desde los 19 años, en mi primer viaje a Nápoles. Fue el momento en el cual pensé que, si un día podía abrir una pizzería, habría recreado una experiencia auténtica napolitana callejera, tal como la que viví en esos días donde me enamoré de la esencia de la ciudad. Ya en Barcelona, cuando me di cuenta de que todas las pizzerías de la ciudad (de origen napolitano) estaban llevando un “producto” o una experiencia limitada sobre Nápoles, pensé que era el momento de hacer algo diferente y temático. El mío es un homenaje a dos ciudades de mi corazón, las dos que visité entre los 18 y 19 años y que, por motivos diferentes, han puesto un signo en mi alma. En una, Barcelona, donde yo vivo, quiero llevar lo mejor que he vivido conociendo en mi primer viaje: la vibra auténtica de Nápoles. La Ciencia detrás de la «Verace Pizza Napoletana» La pasión es el motor, pero la técnica es el vehículo. En la última década, la pizza ha sufrido una transformación radical. Ha pasado de ser considerada «comida rápida» a elevarse a la categoría de arte gastronómico. Pero con la popularidad llega la mediocridad: el mercado está saturado de masas pesadas, ingredientes de segunda y procesos acelerados. En Numero Diez, la cocina es un laboratorio de respeto a la tradición. Aquí no hay atajos. La pizza napolitana, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, exige un rigor casi religioso. Emmanuel y su equipo del Grupo Dolcevita no negocian con la calidad. Su enfoque combina la sabiduría ancestral de los pizzaiolos con un entendimiento moderno de la nutrición y la digestibilidad. V&S: La ‘verace pizza napoletana’ es casi una religión, con reglas muy estrictas. En un mundo lleno de imitaciones, ¿cómo garantizáis esa autenticidad absoluta en cada plato, desde la fermentación de la masa hasta la importación de ingredientes clave? E. S: El mundo de la pizza, también en Barcelona, en los últimos 10 años está evolucionando sin parar. Hablamos de pizza napolitana clásica, de Napolitana Contemporánea (la que llevamos nosotros como Grupo Dolcevita), la romana… Nosotros trabajamos una masa que es un match entre fermentación, hidratación y productos de primera calidad encima. Solo el encuentro de las tres cosas te brinda una pizza digerible, gustosa, que “no molesta” y que se pueda repetir. La receta de la masa y la compra de los productos está centralizada para todo el Grupo, así como la formación de los pizzeros nuevos. Solo así garantizamos un estándar de tradición e innovación. Arquitectura de la Nostalgia: El Túnel de los Sueños Pero Numero Diez no es solo un restaurante; es un escenario. La experiencia comienza mucho antes de probar el primer bocado de fiordilatte. El diseño del espacio juega un papel psicológico fundamental. Emmanuel ha querido jugar con el contraste: el paso de la calma burguesa de Sarrià al estallido vital de los barrios populares de Nápoles. El elemento más «instagrameable» y simbólico del local es, sin duda, su túnel de limones. No es decoración vacía; es narrativa pura. Al atravesarlo, el cliente realiza una transición sensorial. Los limones de la Costa Amalfitana y Sorrento evocan el sol y la tierra, mientras que la atmósfera nos transporta a una década específica: los años 80. Una época difícil para el sur de Italia, marcada por desigualdades, pero iluminada por la figura de un ídolo argentino que devolvió la dignidad a un pueblo entero. V&S: En Vida & Style entendemos el lujo no como coste, sino como experiencia. Más allá de

EL LUJO SOSTENIBLE DEL MAR Y COMO LA FAMILIA BALFEGÓ CREÓ EL IMPERIO DEL ATÚN ROJO

Entrar en Tunateca, en plena Diagonal de Barcelona, no es entrar en un restaurante japonés ni en uno mediterráneo. Es entrar en un templo. Un espacio gastronómico donde un único producto, el atún rojo, es elevado a una categoría casi mística. En la barra, un itamae corta con precisión quirúrgica un lomo de un rojo profundo, veteado de grasa infiltrada. En la mesa, llega un tartar que se deshace en la boca, una ventresca que redefine la palabra «melosidad». Esta experiencia, que roza la perfección, es la culminación de un viaje que empezó hace más de un siglo y medio en L’Ametlla de Mar (Tarragona). Es la punta del iceberg de un imperio familiar, Grupo Balfegó, que ha transformado la pesca tradicional en un modelo de negocio líder mundial basado en una trinidad inquebrantable: innovación, sostenibilidad y una calidad de producto obsesiva. Detrás de este bocado perfecto no solo hay un chef; hay cinco generaciones de pescadores, una flota de barcos, biólogos marinos, un sistema de trazabilidad pionero en el mundo y una visión que ha sabido entender que el nuevo lujo no es la opulencia, sino la transparencia y la responsabilidad. Esta es la historia de cómo la familia Balfegó convirtió el atún rojo en un emblema de la excelencia sostenible. Cinco Generaciones y un Mar La historia de Balfegó está unida indisolublemente a L’Ametlla de Mar, un pueblo de fuerte tradición pesquera al noroeste del Mediterráneo. Fue allí donde, a mediados del siglo XIX, la familia Balfegó emprendió su idilio con el atún rojo. Durante décadas, su vida se rigió por los métodos tradicionales, transmitidos de generación en generación. Pero el mar es un maestro severo y la industria pesquera enfrentaba desafíos. El punto de inflexión llegó en la década de los 70. La cuarta generación de la familia, en un alarde de visión de futuro, reconvirtió su flota para especializarse en una técnica concreta: la pesca al cerco. Este arte, que consiste en rodear a los atunes con una red que se cierra por debajo, ya era una declaración de intenciones: es un método selectivo que permite pescar mono-especie e incluso liberar los ejemplares más pequeños (menos de 30 kg) para proteger la especie. Fueron los actuales propietarios, Manel y Pere Vicent Balfegó, la quinta generación de esta saga, quienes llevaron esa visión a su máxima expresión. Como auténticos visionarios, decidieron apostarlo todo por el atún rojo. Pero no para pescarlo hasta agotarlo, como ocurría en otras latitudes, sino para crear un modelo completamente nuevo. Innovar para Sobrevivir En 2002, Manel y Pere Vicent, junto a Montse Brull y Salomé Gaseni, fundaron la sociedad actual. Su objetivo era claro: llevar el mejor atún rojo a la alta gastronomía mundial. Para ello, no bastaba con pescar. Había que controlar la calidad, la temporalidad y la sostenibilidad. La primera gran revolución llegó en 2004 con la instalación de sus piscinas acuícolas frente a la costa de L’Ametlla de Mar. Este movimiento fue crucial. Tras la captura mediante el cerco selectivo, los atunes son transferidos vivos a estas instalaciones marinas. Allí son alimentados y cuidados, lo que permite a Balfegó algo que nadie más podía ofrecer: comercializar atún rojo fresco los 365 días del año, garantizando no solo el suministro, sino una estabilidad de calidad única y un nivel de grasa óptimo. La segunda revolución, implementada en 2007, fue tecnológica y definió su concepto del lujo: un sistema de trazabilidad pionero en el mundo del pescado. Cada pieza de atún Balfegó va acompañada de un código QR. Con un simple escaneo, el cliente (sea un chef o un consumidor final) puede acceder a toda la información del ejemplar: peso, longitud, nivel de grasa, fecha y zona de captura, y todos los certificados sanitarios y de calidad. Es la transparencia convertida en garantía de excelencia. Esta apuesta por la innovación se materializó también en su flota, con la botadura en el año 2000 de sus buques insignia, ‘La Frau II’ y ‘Tio Gel segon’, y culminó con un protocolo de pesca propio en 2021, enfocado en la seguridad de la tripulación y en la máxima calidad del producto. Para profundizar un poco más hablamos con Pere Vincent Balfegó, Presidente del Grupo Balfegó. Vida & Style:  Balfegó ha pasado de ser una familia de pescadores l’Ametlla de Mar a un referente mundial. ¿Cuál fue el momento “eureka” en el que supieron que la acuicultura y la innovación, y no solo la pesca tradicional, eran el único futuro posible? Pere Vicent Balfegó: Fue un día de septiembre de 1985, cuando después de una pesca de atunes, una vez llegados aquí, a la lonja de l’Ametlla de Mar, había demasiado kilos seguramente para la capacidad de compradores en aquella época. Era fin de semana, los atunes se quedaron allí tendidos en la lonja y no hubo ningún comprador. Al final, el inconveniente es que tú pescas, llegas a puerto, exhibes los atunes en la lonja y no hay ningún comprador; creo que eso fue lo que desencadenó la búsqueda de nuevos métodos de comercialización, ya que los tradicionales demostraron que, al pescar más de lo habitual, dejaban de ser efectivos. Así comenzó nuestra búsqueda de nuevos mercados, emprendiendo la comercialización en Mercabarna, Mercavalencia y Mercamadrid, que eran las soluciones. Más tarde, con el auge de las grandes superficies, surgieron más oportunidades, pero estoy hablando de principios de los años 90, donde la venta se centraba en grandes superficies de España y Francia, que podían absorber esos kilos, tanto de atún juvenil como de atún grande. A principios de los 90, también llegaron los primeros compradores japoneses, y durante la temporada de atún grande en junio, se comenzó a hacer mojama y a vender las ventrescas en Japón, dando inicio a la comercialización del atún vivo. V&S: Ustedes son la primera pesquera BCorp de España. ¿Fue este un movimiento de negocio para diferenciarse o una convicción personal de la quinta generación? P. V. B: Entendíamos que la responsabilidad de nuestro trabajo, que es pescar

EL ALMA DE AFLAMAS… EL CHEF PAU PÉREZ Y LA COCINA DE LA MEMORIA

En el dinámico barrio de Les Corts, en Barcelona, el restaurante Aflamas emerge como un santuario de la alta cocina de autor, un espacio donde la tradición y la vanguardia no solo conviven, sino que se abrazan para crear una experiencia gastronómica sin igual. Bajo la dirección del chef Pau Pérez, Aflamas se ha consolidado como un destino para aquellos que buscan una cocina honesta y con alma, que huye de las modas pasajeras para centrarse en lo esencial. Cada rincón del restaurante, desde su elegante diseño hasta su cocina vista, está pensado para invitar a los comensales a una pausa, a un reencuentro con el placer de la buena mesa en un oasis de tranquilidad. La historia de la cocina de Pau es un relato personal que se inició en sus orígenes familiares, forjado a partir de las sensaciones y emociones que marcaron su infancia. Esa conexión intuitiva con el alimento y su curiosidad innata sentaron las bases de un cocinero sensible y audaz, cuya pasión fue perfeccionada a través de una dilatada trayectoria en algunas de las cocinas más exigentes de la alta gastronomía. De su paso por estos prestigiosos fogones, Pau extrajo una lección fundamental: la excelencia no reside en los galardones, sino en el respeto absoluto por el producto y por el equipo humano. Su propuesta gastronómica se define por la honestidad, la temporalidad y el profundo respeto por la materia prima. El menú de Aflamas no es estático; se transforma al ritmo de las estaciones, garantizando que cada plato esté en su mejor momento. Para ello, Pau se apoya en una selecta red de productores de proximidad que proveen ingredientes de máxima calidad. El resultado es una cocina que se caracteriza por su precisión técnica y su profundo sentido del equilibrio, donde las texturas, los sabores y los aromas se combinan para crear una sinfonía de sensaciones. Cada creación de su carta es un fiel reflejo de su filosofía, una propuesta que emociona y perdura en el recuerdo. Para profundizar en su visión y en la historia detrás de cada plato, hablamos con el chef Pau Pérez.     V&S: Nos ha llegado que su pasión por la cocina nació de niño, jugando a adivinar ingredientes con su madre y aromas con su abuela. ¿Cómo ha influido esa curiosidad innata en su camino hasta convertirse en chef y en el estilo de cocina que desarrolla hoy? Pau Pérez: Mi pasión por la cocina tiene dos raíces muy claras: mi madre y mis dos abuelas, ambas del sur de España. Cada una me hacía migas a su manera, cada una con su sello y su historia. Pero hubo algo único con una de ellas: iba a comer con ella cada día. Intentaron con el comedor del colegio, pero no lo pasé nada bien: allí el alimento no se cuidaba, no había orden ni respeto por el plato. Con mi abuela era distinto. Cocinaba sin prisa, con atención, y me recibía con una sonrisa, deseosa de saber mi reacción, mis comentarios, mis sensaciones. Comíamos en silencio, en conexión, como si el mundo se detuviera en ese instante. Era un instante sagrado. Desde la portería del edificio —su piso era el cuarto— yo ya podía adivinar qué guisaba. Pensaban que alguien me lo contaba… pero no: era mi nariz, mi intuición, mi vínculo profundo con ella. Ahí entendí el poder del aroma como puente emocional. Mi madre, por su parte, despertó en mí el placer de soñar despierto. Jugábamos con recetas, con pasteles, con juegos de aromas y libros de cocina. Tapaba los ingredientes para que los adivinara, me enseñó a explorar. También me contagió su pasión por los perfumes; llegué a coleccionar más de doce. Con ella descubrí que la cocina es juego, imaginación, audacia, emoción. Ese equilibrio entre el ritual devocional con mi abuela y la esperanza creativa con mi madre es la base de lo que hoy soy: un cocinero sensible, intuitivo, que cocina con emoción, sentido y presencia. V&S: Mencionas que un plato de su infancia, una escalopa de ternera rellena, le hizo reflexionar sobre la mezcla de elementos y texturas. ¿De qué manera esa curiosidad temprana se manifiesta en la búsqueda de nuevas combinaciones de sabores en su menú actual?  P.P: Ese plato me reveló el poder del contraste. Hoy lo traduzco en una búsqueda constante de armonía entre técnica, textura y emoción. El meloso de ternera combina guiso tradicional con cocción a baja temperatura: tierno, jugoso, sin que se deshaga. Lo completamos con arroz salvaje crujiente, aportando textura y ritmo al bocado. En el arroz cremoso de ceps y jamón de pato, el punto exacto del arroz se funde con el umami del fondo. Y el lagarto a la brasa… ese plato me conecta con mi infancia de fuegos, cerillas y algún susto incluido. Tiene ese aroma ahumado que me fascinaba de pequeño. En los tres, hay una conversación entre distintas formas de calor, distintos tiempos, distintos estados. Y una misma intención: sorprender sin romper el equilibrio. V&S: Muchos chefs hablan de la influencia de grandes figuras. ¿Qué fue lo que le fascinó de la cocina de Ferran Adrià con solo 18 años y cómo esa inspiración se ha traducido en su propia creatividad? P.P: Lo que me impactó fue su libertad. Ferran convirtió la cocina en un laboratorio comestible, una dimensión paralela donde todo era posible. Yo de niño ya jugaba con kits de química y mezclaba ingredientes en juegos que no sabían muy bien, pero tenían todo el sentido para mí. Era el inicio de una forma de pensar donde el sabor es solo una parte del mensaje. Hoy aplico eso con naturalidad: busco que los platos tengan una capa lúdica, un gesto inesperado, una historia detrás. Pero siempre desde el producto, no desde el artificio. V&S: Ha pasado por cocinas de alta exigencia, como las de Hofmann, Moments y Xerta. ¿Qué lecciones clave se lleva de su paso por estos restaurantes con estrella Michelin y cómo aplica esa

LA ENSALADA: MUCHO MÁS QUE VERDE Y VERANO

¡Basta ya de prejuicios! Es hora de desterrar la idea de que la ensalada es solo el plato aburrido de la dieta o el acompañamiento exclusivo del verano. ¡Que nadie se equivoque! La ensalada, en manos de los genios culinarios, es una obra de arte, un estallido de sabores y texturas que merece un lugar de honor en cualquier estación del año. Y si no me creéis, acompañadme en este recorrido por Barcelona, donde los restaurantes más punteros están elevando este plato a la categoría de divinidad gastronómica. Olvídense de la lechuga insípida y la zanahoria rallada; aquí vamos a celebrar la ensalada como la joya que es. Un Paseo por el Olimpo de las Ensaladas Barcelonesas Nuestra primera parada nos lleva a la elegancia que se encuentra con la brasa en Alba Granados, donde su Ensalada de aguacate a la brasa es una auténtica revelación. El aguacate, con ese toque ahumado que solo la brasa puede darle, se casa a la perfección con un romesco verde que sorprende, la cremosidad del queso fresco, y una vinagreta Chardonnay que baila con un pico de gallo vibrante    y la textura crujiente de la almendra laminada. Es un juego de contrastes que deleita todos los sentidos, una muestra de que lo verde puede ser pura sofisticación. No podemos olvidarnos del Restaurante Terrum y su icónica Ensalada Terrum. ¡Aquí la ensalada es salud y placer a partes iguales! Combina sabores frescos con ese punto agrio y cítrico del melocotón y el vinagre, que te despierta el paladar. Pero es que, además, es un chute de bienestar: propiedades antioxidantes, fuente de minerales y vitaminas como la vitamina C, A y E. ¡Y rica en potasio! Es la prueba de que comer bien y comer delicioso pueden ir de la mano, sin sacrificios. Y para los amantes de la alta cocina, el Cinc Sentits nos presenta su «Huerto de Primavera». Esto ya es otro nivel. Una sinfonía de texturas y temperaturas donde las verduras crudas, marinadas, escabechadas y asadas se fusionan en una coreografía perfecta, bañadas por una delicada salsa de hierbas. Es una experiencia sensorial, un plato que te obliga a saborear cada ingrediente, cada matiz, cada técnica. Una oda a la naturaleza. Y finalmente, pero no menos importante, nos zambullimos en la frescura con la French Riviera de Poke House. ¡Puro Mediterráneo en un bol! Imaginen: espinacas baby acariciadas por aceite de limón, el toque robusto del atún, la suavidad del huevo, la explosión de color de los tomates cherry, la salinidad de las aceitunas, la dulzura terrosa del boniato, el verdor vibrante del brócoli, todo ello armonizado con un aceite aromático que lo envuelve. Es la brisa marina hecha plato, un viaje culinario que te transporta sin moverte de la silla. La Ensalada: Protagonista Absoluta No es casualidad que estos templos gastronómicos, desde la cocina de autor hasta el fast-casual de calidad como Grosso Napoletano y Poke House, apuesten con fuerza por las ensaladas en sus cartas. La ensalada ha trascendido su papel de acompañamiento para convertirse en la protagonista. Así que la próxima vez que penséis en una ensalada, recordad este recorrido por Barcelona. Es un plato versátil, nutritivo, sorprendente y, sobre todo, increíblemente delicioso. La ensalada es pura vida en un plato, ¡y ha llegado para quedarse y conquistar nuestros paladares en cualquier momento del año!

GRANDES CHEFS, SABORES SIN FRONTERAS EL TERRUM CELEBRA LA FUSIÓN MEDITERRÁNEA Fuentes

En el vibrante panorama gastronómico de Barcelona, el Hyatt Regency Barcelona Tower, a través de su restaurante El Terrum, ha vuelto a sorprender con una propuesta que trascendió fronteras. Recientemente, la ciudad condal se vistió de azul y blanco para celebrar una semana gastronómica dedicada a Grecia, un evento que prometía un viaje culinario inolvidable. Esta iniciativa, cuidadosamente orquestada, no solo buscaba deleitar el paladar, sino también tender puentes culturales a través del arte de la cocina. El corazón de esta celebración fue un brunch muy especial a cuatro manos que tuvo lugar el 11 de mayo. Los protagonistas de esta sinergia culinaria fueron el chef ejecutivo de El Terrum, Juanjo Martínez, y la talentosa chef invitada Athanasia Koutsoura, quien llegó directamente desde el Hyatt Regency Thessaloniki. Este encuentro no solo permitió a los comensales vivir una experiencia gastronómica única, sino que también marcó el inicio de una inmersión profunda en los sabores auténticos y renovados de la cocina helena. La colaboración entre ambos chefs fue una verdadera relectura de la tradición griega, respetando el producto local y de temporada de Barcelona. Para Juanjo Martínez, adaptar la dinámica de su cocina para trabajar con un chef internacional implica un proceso creativo conjunto, donde lo más importante es poder «diseñar un equipo de personas para poder trabajar y colaborar con el chef invitado, así de esta manera se puede trabajar de forma transversal en las preparaciones, viendo producción y a la vez tratando de aprender nuevas técnicas culinarias». La idea es «culturizar espacios con gastronomías de otros lugares y así sorprender a nuestros huéspedes».   V&S: ¿Cómo surgió la idea de esta colaboración con la chef Athanasia Koutsoura y qué le atrajo de la posibilidad de fusionar la cocina catalana con la griega en Terrum?  Juanjo Martínez: La idea surgió después de hacer una colaboración con el Hotel Hyatt Regency Thessaloniki, en Grecia, en el cual hicimos una jornada gastronómica de comida catalana con todas las recetas más populares, introduciéndolas en un Buffet/Brunch. V&S: Como chef ejecutivo de Terrum, ¿cómo ha adaptado la dinámica de su cocina para trabajar en colaboración con una chef internacional y cómo describiría el proceso creativo conjunto para diseñar el brunch y el menú ejecutivo especial? J.M: Lo más importante es poder destinar un equipo de personas para poder trabajar y colaborar con el chef invitado, así de esta manera se puede trabajar de forma transversal en las preparaciones, viendo producción y a la vez tratando de aprender nuevas técnicas culinarias. La idea es culturizar espacios con gastronomías de otros lugares y así sorprender a nuestros huéspedes. V&S: El menú ejecutivo especial se describe como una reinterpretación de la cocina tradicional griega desde el respeto por el producto local y de temporada. ¿Podría destacar algún plato en particular de este menú que ejemplifique esta fusión y cómo se ha integrado el producto catalán en él?   J.M: Por ejemplo, el Carpaccio de Calabacín con Athinaiki, o la Moussaka tradicional de berenjena, patata y carne. Ambos platos son muy mediterráneos y han tenido muy buena aceptación en nuestra cocina. La idea era elaborar unos platos bien integrados y agradables de comer.  V&S: Además de la alta cocina en Terrum, también se ofrecerán tapas griegas en el Axis Lounge. ¿Cómo ha abordado la creación de esta propuesta más informal para asegurar que mantenga la autenticidad de los sabores griegos pero sea accesible y atractiva para un público diverso?   J.M: La cocina griega es una cocina rica en especias y sabores, manteniendo una frescura de productos poco elaborados, como ensaladas frescas, orégano, aceitunas de Kalamata… Todos elementos muy frescos que han ayudado a tener oferta en nuestro Bar Axis del hotel y tener opciones muy dinámicas y a la vez saludables.  V&S: Esta colaboración subraya el compromiso del Hyatt Regency Barcelona Tower con la tradición gastronómica como conexión entre culturas. ¿Qué valor añadido cree que aporta este tipo de iniciativas a la experiencia de los huéspedes y cómo encaja con la filosofía global de la marca Hyatt?   J.M: Estas acciones van más allá de la cultura gastronómica, ya que ponen en valor a personas que quieren sorprender a gourmets y viajantes del mundo. Nuestra filosofía es hacer feliz al huésped y qué mejor manera que hacerlo sorprendiendo de forma genuina, que es cocinando con amor y pasión para nuestros apreciados huéspedes de World of Hyatt. Athanasia Koutsoura, por su parte, aporta una trayectoria forjada en las artes culinarias de Tesalónica y una experiencia de seis años liderando la propuesta gastronómica del Hyatt Regency Thessaloniki, siempre con la tradición y el producto local como pilares. Su presencia en Barcelona permitió a los comensales disfrutar de clásicos griegos como el tzatziki, la ensalada griega o la moussaka, complementados con postres irresistibles como los loukoumades, mousse de café griego y pastel de naranja, todo maridado con vinos griegos seleccionados y una ambientación musical y decorativa que evocaba el Mediterráneo oriental. V&S: Chef Athanasia, ¿qué aspectos de la rica tradición culinaria de Tesalónica y Grecia son los que más le entusiasma compartir con el público de Barcelona a través de esta colaboración en Terrum?  Athanasia Koutsoura: Por supuesto, algunas creaciones clásicas griegas e imprescindibles como la moussaka, el tzatziki, la tradicional ensalada griega o los souvlaki (brochetas de pollo), además de ingredientes como la fava y halva de sémola. V&S: Considerando su experiencia liderando propuestas culinarias basadas en el producto local en Tesalónica, ¿cómo ha encontrado la calidad y la diversidad de los ingredientes de temporada en Cataluña para fusionarlos con la esencia griega? ¿Algún ingrediente local le ha sorprendido especialmente?  A.K: La mayoría de los ingredientes fueron muy fáciles de encontrar. Había una diferencia considerable, que sí me sorprendió, especialmente en lo que respecta al tipo de yogur y al queso feta. V&S: El brunch especial presenta clásicos griegos como el tzatziki y la moussaka. ¿Podría adelantarnos alguna reinterpretación o toque personal que haya aportado a estas recetas tradicionales para este evento en Barcelona?  A.K: Por ejemplo, en el caso de la moussaka, mi toque personal: añadir un poco de queso

MAYURA, EL ALMA DE LA INDIA AUTÉNTICA LATE CON PASIÓN EN EL CORAZÓN DE BARCELONA

En el bullicioso Eixample barcelonés, existe un portal que transporta directamente a la esencia más refinada de la India. Mayura, más que un restaurante, es la materialización de un sueño que comenzó en 2006, impulsado por Rajnish Kapoor y, sobre todo, por la visión de su esposa Mayura, quien da nombre y alma al proyecto. Desde la meticulosa búsqueda de un local con una fachada amplia hasta la selección del mobiliario colonial, cada paso inicial estuvo guiado por un deseo claro: crear un espacio en Barcelona donde expresar y compartir la riqueza de su cultura, un rincón que reflejara la autenticidad y la belleza de sus raíces del norte de la India. La atmósfera que se respira en Mayura no es casual. Inspirada en la tranquila y primaveral Bangalore natal de Mayura, la decoración busca recrear deliberadamente una sensación de «oasis de calma y sofisticación» en medio de la ciudad. La fuente, los colores cálidos, los muebles nobles y cada detalle decorativo están pensados para evocar un palacio sereno, un refugio elegante donde la tradición y la armonía invitan a disfrutar sin prisas. Esta cuidada ambientación es el reflejo de una filosofía que valora la serenidad y el bienestar, un preludio perfecto para el viaje gastronómico que está por comenzar. La propuesta culinaria es un homenaje a la India del norte, donde la altísima calidad de la materia prima, especialmente las especias –»el órgano principal de la cocina india»–, es la base de todo. Pero Mayura no se ancla en el pasado; evoluciona. Gracias a un equipo experto que comprende la tradición, logran fusionarla con toques modernos y productos de proximidad. Platos emblemáticos como el Butter Chicken, con una entrañable historia familiar detrás, conviven con novedades, siempre manteniendo la autenticidad. En esta conversación, Rajnish Kapoor nos desvela las claves de estos 19 años de éxito, su conexión personal con el proyecto y el secreto del «alma» de Mayura.   V&S: ¿Cómo fue ese proceso inicial en 2006 y de qué manera la visión de Mayura dio forma a la identidad del restaurante? Mayura: Nuestra visión era muy clara desde el principio: crear un espacio en Barcelona donde pudiéramos expresar nuestra cultura. Teníamos ideas pensadas, pero el primer paso era encontrar un local que nos permitiera llevarlas a cabo. Buscábamos uno con una fachada amplia, no estrecha, ya que eso era fundamental para lo que queríamos proyectar. Una vez encontrado el local ideal, hacer realidad nuestras ideas fue mucho más sencillo. Desde el principio, Mayura tenía muy claro los colores, el tipo de muebles siempre pensó en mobiliario colonial, muy típico, y ese estilo terminó siendo parte fundamental de nuestra identidad. Lo mismo sucedió con la carta, que fue concebida desde su necesidad de compartir una parte de nuestro país con la ciudad condal. V&S: ¿Qué importancia tiene crear esa atmósfera de “oasis de calma y sofisticación”? Mayura: Mayura es de Bangalore, una ciudad que antiguamente era considerada un lugar ideal para jubilarse: con un clima primaveral durante todo el año y un ritmo de vida muy tranquilo. Era una ciudad a la que muchos británicos elegían para retirarse, por su entorno sereno y agradable. Queríamos recrear esa sensación de calma, armonía y sofisticación en el corazón de Barcelona. Por eso, el mobiliario, la fuente, los colores y cada detalle de la decoración están pensados para evocar esa idea de palacio y oasis en medio de la ciudad. V&S: ¿Cómo mantienen la autenticidad de la cocina india incorporando toques modernos y productos de proximidad? Mayura: Lo importante es contar con un equipo de buen nivel, con mucha experiencia, que entienda nuestra filosofía y, sobre todo, la filosofía tradicional de la cocina India. Poco a poco han aprendido cómo fusionar ambas, y gracias a eso hemos ido evolucionando. Lo esencial en nuestra cocina es mantener una calidad muy alta en la materia prima, especialmente en las especias, que son el órgano principal de la cocina india. V&S: ¿Podrías compartir la historia detrás de alguna receta emblemática? Mayura: Una de nuestras recetas más especiales es el Butter Chicken, un pollo en salsa cremosa de tomate y especias suaves. Era el plato favorito de la abuela de Mayura, quien lo preparaba cada domingo para reunir a toda la familia en Bangalore. Hoy lo servimos en Mayura como una forma de compartir ese recuerdo tan querido con nuestros comensales. V&S: ¿Cuál es la clave para mantenerse fiel a su esencia tras 19 años en un mercado tan competitivo? Mayura: Nos adaptamos constantemente al mercado, al gusto de la clientela, a los cambios en el paladar y a la llegada de turistas. Estamos al día en todo: bebidas, comida, mantenimiento del local, y siempre incorporamos novedades. Pero, a pesar de esa evolución, seguimos siendo fieles a nuestra filosofía. Sabemos quiénes somos, lo que hacemos y cuáles son nuestras raíces. Esa claridad es lo que nos ha permitido mantenernos firmes durante 19 años sin perder nuestra esencia. V&S: ¿Qué los motivó a adoptar prácticas sostenibles y qué peso tienen en su filosofía? Mayura: Vivimos pensando en un mundo más ecológico, con alternativas más sanas, sin conservantes ni preservativos. Creemos que eso contribuye a un mundo mejor y más saludable, y por eso forma parte natural de nuestra filosofía de vida personal y empresarial. V&S: ¿Qué significa personalmente para usted el restaurante y cómo refleja esa conexión con sus raíces?
 Mayura: Para mí, Mayura es un puente entre dos mundos: mi hogar de origen y mi hogar adoptivo. Es un espacio donde puedo honrar mi historia personal y al mismo tiempo compartirla con una ciudad que nos ha acogido con tanto cariño. Cada rincón del restaurante, cada receta, cada detalle es una forma de mantener viva esa conexión con nuestras raíces. V&S: ¿Qué les motivó a explorar nuevos formatos como Roti en Mataró y delivery en Madrid?
 Mayura: La motivación surgió de las ganas de acercar nuestra cocina a más personas, pero de una forma que se adaptara a nuevos estilos de vida. Con Roti en Mataró,

SABOR A GRECIA EN BARCELONA: HYATT REGENCY TOWER CELEBRA UNA SEMANA DE FUSIÓN HELÉNICA

Barcelona, ciudad abierta al mundo y a sus sabores, se prepara para un viaje culinario directo al corazón del Mediterráneo oriental. El hotel Hyatt Regency Barcelona Tower rinde un exquisito homenaje a la rica gastronomía griega con una semana llena de sabor y planes irresistibles. Una oportunidad única para degustar la autenticidad helénica fusionada con el buen hacer local, sin necesidad de hacer las maletas. La experiencia arrancará por todo lo alto el próximo domingo 11 de mayo en el reconocido restaurante Terrum. Su aclamado Lifestyle Brunch se transforma por un día en una celebración de Grecia, protagonizada por un emocionante encuentro culinario a cuatro manos entre Athanasia Koutsoura, chef ejecutiva del Hyatt Regency Thessaloniki, y Juanjo Martínez, chef ejecutivo del hotel barcelonés. Los asistentes podrán deleitarse con una estación repleta de clásicos griegos imprescindibles: desde el fresco tzatziki y la colorida ensalada griega hasta una reconfortante moussaka. La nota dulce la pondrán postres como los loukoumades (buñuelos tradicionales con miel) o un pastel de naranja, todo maridado con vinos griegos seleccionados y amenizado con música en vivo y una decoración que evocará los paisajes helénicos. Tras este brunch inaugural, la esencia griega impregnará los espacios gastronómicos del hotel durante toda la semana siguiente, del 12 al 16 de mayo. El restaurante Terrum ofrecerá un menú ejecutivo especial para los almuerzos (lunes a viernes), diseñado conjuntamente por ambos chefs. Una propuesta que reinterpreta la tradición griega desde el respeto por el producto local y de temporada, ideal para un mediodía diferente y lleno de sabor mediterráneo. Para quienes busquen un plan más informal, el Axis Lounge Lobby Bar & Terrace, ubicado en el lobby del hotel, presentará una cuidada selección de tapas griegas. Perfectas para compartir y acompañar con un vino o una cerveza artesanal helénica, estas tapas permitirán disfrutar de un bocado griego en un ambiente más relajado y distendido. Esta colaboración internacional, que trae a Barcelona la experiencia de la chef Athanasia Koutsoura –formada en Tesalónica y experta en producto local griego–, subraya el compromiso del Hyatt Regency Barcelona Tower con la gastronomía como vehículo de conexión cultural. Es una invitación a explorar la riqueza de la cocina griega, sus ingredientes y sus tradiciones, presentada con creatividad y esmero. Si buscas un plan diferente en Barcelona para mediados de mayo, no dejes pasar esta oportunidad única. Ya sea disfrutando del espectacular brunch dominical o degustando las propuestas especiales durante la semana, el Hyatt Regency Barcelona Tower te ofrece un delicioso viaje a Grecia sin salir de la ciudad. ¡Una cita imprescindible para los amantes de la buena mesa!

GLORIA OSTERIA ES EL NUEVO ICONO DEL GLAMOUR ITALIANO ATERRIZA EN BARCELONA BY BIG MAMMA

El vibrante Grupo Big Mamma ha elegido Barcelona para su nuevo y deslumbrante proyecto: Gloria Osteria. Más que un restaurante italiano, Gloria irrumpe en la escena gastronómica de la ciudad condal con la promesa de una «experiencia sensorial completa», una fusión audaz de autenticidad culinaria, diseño espectacular y una energía contagiosa. Inspirada en la opulencia y el espíritu libre de la Italia de los años 70, esta nueva osteria busca transportar a sus comensales a un viaje lleno de sabor, color y joie de vivre, al más puro estilo Big Mamma. La clave de su propuesta reside en una autenticidad sin concesiones. Gloria Osteria se enorgullece de trabajar directamente con más de 170 pequeños productores artesanales italianos, seleccionados meticulosamente por su calidad excepcional y métodos tradicionales. Desde la burrata cremosa de Salvatore Montrone hasta el Parmigiano Reggiano de Paolo Gennari, cada ingrediente cuenta una historia de origen y pasión. Esta conexión directa se traduce en una carta 100% casera, donde los clásicos italianos se reinterpretan con maestría y un toque contemporáneo bajo la batuta del chef Gilberto Renna. Pero la experiencia Gloria no solo deleita el paladar, sino también la vista. El diseño interior, obra del estudio propio Studio Kiki, es una explosión de glamour setentero y sofisticación. Columnas de espejo, imponentes chandeliers de Murano, alfombras personalizadas y piezas vintage crean una atmósfera ecléctica y cálida, un escenario perfecto que estimula los sentidos y envuelve al comensal. En esta conversación con la directiva del grupo, descubrimos las claves de este desembarco tan esperado y los secretos para crear una auténtica dolce vita italiana en pleno corazón de Barcelona. V&S: Big Mamma ha traído a Barcelona la esencia de la auténtica osteria italiana con Gloria. ¿Qué elementos clave definen la experiencia Gloria y cómo se diferencia de otros restaurantes italianos en la ciudad? B.M: Gloria Osteria destaca por ofrecer una experiencia sensorial completa que fusiona autenticidad, diseño vibrante y gastronomía de alto nivel. Se diferencia de otros restaurantes italianos por: El uso exclusivo de ingredientes provenientes de más de 170 pequeños productores italianos, sin Una decoración sofisticada, diseñada por el estudio interno Studio Kiki, que combina glamour setentero con elementos únicos como chandeliers de Murano y esculturas de luz. Una carta 100% casera que celebra la tradición italiana reinterpretada con un toque Su ambiente enérgico y acogedor, sello de Big Mamma, donde el equipo es protagonista en crear una experiencia única   V&S: Gloria Osteria se inspira en la Italia de los años 70, con una decoración exuberante y detallada. ¿Cómo influye este ambiente en la experiencia gastronómica de los comensales? B.M: El ambiente setentero aporta una atmósfera glamurosa y ecléctica, transportando a los comensales a una Italia de “la dolce vita”. Esto, estimula los sentidos y convierte cada visita en una experiencia inmersiva; y, además, refuerza la identidad visual y emocional del restaurante, haciendo que comer en Gloria no sea solo una comida, sino un viaje sensorial.   V&S: La carta de Gloria Osteria destaca por sus ingredientes de alta calidad, provenientes de pequeños productores italianos. ¿Cómo se lleva a cabo la selección de estos proveedores y qué importancia tiene la autenticidad de los productos? B.M: La selección se hace directamente, sin intermediarios, con productores italianos artesanales cuidadosamente elegidos. Se valoran los métodos tradicionales, la calidad excepcional (ej. burrata de Salvatore Montrone, Parmigiano de Paolo Gennari) y el compromiso con la sostenibilidad. La autenticidad es clave, ya que cada plato se basa en ingredientes reales y fieles a su origen, lo que asegura una experiencia verdaderamente italiana. V&S: El chef Gilberto Renna lidera la cocina de Gloria Osteria. ¿Qué platos de la carta considera imprescindibles y cuáles son las novedades que ha incorporado para el público barcelonés? B.M: El chef Gilberto Renna lidera la cocina de Gloria Osteria en Barcelona, tras un tiempo de adaptación junto con el chef ejecutiv del grupo Big Mamma en España, Daniele Tasso. Para él, varios platos son imprescindibles: Casoncelli rellenos de bogavante, Spaghettoni carbonara al tartufo (servidos en rueda de pecorino) y la pizza con tartar de gambas rojas y pistacchio . Como novedad, Gloria Osteria Barcelona tiene un postre único denominado Baked Alaska XXL, elaborado con una base de bizcocho, helado de chocolate, stracciatella y cubierto con merengue italiano y flambeado con alcohol Grand Marnier.  Además, hay guiños locales en productos frescos adquiridos en la ciudad y una reinterpretación moderna de clásicos italianos, diseñados especialmente para el paladar barcelonés.   V&S: Big Mamma se caracteriza por su ambiente animado y su servicio cercano. ¿Cómo se traduce esta filosofía en la experiencia Gloria Osteria y qué papel juega el equipo en la creación de un ambiente memorable? B.M: La filosofía de Big Mamma -energía, generosidad y alegría- se traduce en un equipo multicultural de 100 personas apasionadas por la hospitalidad y un servicio cálido, dinámico y cercano, que convierte a cada comensal en parte de la familia. V&S: Barcelona es una ciudad con una rica tradición gastronómica. ¿Qué expectativas tiene el Grupo Big Mamma sobre la acogida de Gloria Osteria en la ciudad y cómo esperan integrarse en la escena local? B.M: Big Mamma ve Barcelona como una ciudad afín por su estilo de vida mediterráneo y cultura gastronómica vibrante, por lo que Gloria busca consolidarse como un punto de referencia dentro de los restaurantes de moda, sin perder autenticidad.   V&S: Gloria Osteria ofrece una amplia selección de vinos italianos, incluyendo referencias orgánicas. ¿Qué maridajes recomiendan para realzar los sabores de sus platos y qué papel juega el vino en la experiencia gastronómica? B.M: El vino es un protagonista más en Gloria, por lo que la carta incluye más de 70 referencias, y como todo en Gloria, encontramos una selección de vinos 100% italianos y muchas de ellas orgánicas. Entre ellas, destaca el Chianti Classico Riserva como maridaje perfecto con platos de carne o pasta con trufa. En cualquier caso, el equipo recomienda en cada caso el mejor maridaje.       V&S: El diseño de Gloria Osteria, a cargo de Studio Kiki, es un

NOCHES DE PRIMAVERA EN BARCELONA ES IGUAL A CENA CON VISTAS Y RITMO EN LA TERRAZA DE OPIUM

La primavera ha desplegado su encanto sobre Barcelona, y con ella, una invitación irresistible a vivir la ciudad al aire libre. Las terrazas florecen, convirtiéndose en el escenario perfecto para saborear la brisa marina y las noches que se alargan. En este renacer urbano, hay lugares que capturan la esencia del dolce far niente mediterráneo, combinando magistralmente una gastronomía cuidada con la promesa de diversión hasta el amanecer. Uno de estos epicentros del estilo de vida barcelonés es, sin duda, Opium Barcelona. Ubicado en un enclave privilegiado, en pleno Paseo Marítimo de la Barceloneta y perteneciente al reconocido Grupo Costa Este, Opium no es solo una de las discotecas más famosas de la ciudad, sino también un restaurante con una propuesta que invita a empezar la noche con el mejor sabor de boca. Su principal atractivo con la llegada del buen tiempo es su espectacular y amplia terraza a pie de playa, un espacio moderno y acogedor que ofrece vistas directas al Mediterráneo. Imagínate disfrutando de una cena mientras el sol se despide en el horizonte, sintiendo la arena cerca y el murmullo de las olas. La terraza de Opium permite precisamente eso: sumergirse en el vibrante ambiente de la costa barcelonesa en un entorno cuidado y con estilo. Es el lugar ideal para compartir confidencias, celebrar ocasiones especiales o simplemente darse el capricho de una velada diferente, disfrutando del clima privilegiado de la ciudad. Pero la experiencia en Opium va más allá de las vistas. Su propuesta gastronómica se basa en una cocina mediterránea fresca y llena de sabor, donde los ingredientes de calidad son protagonistas. La carta está diseñada para satisfacer paladares que buscan disfrutar, ofreciendo desde deliciosas tapas y refrescantes ensaladas hasta exquisitas pastas, sabrosos arroces y paellas marineras, sin olvidar las carnes jugosas y los pescados frescos. Incluso cuentan con un bar de sushi para los amantes de la cocina internacional. Cada plato busca ser una experiencia que combine calidad y frescura, ideal para compartir o para una cena completa antes de que la noche cobre vida. Y es que esa es otra de las grandes bazas de Opium: la transición fluida entre una cena sofisticada y una noche de baile y diversión. A medida que avanza la velada, el ambiente se transforma, la música sube de intensidad y la terraza se convierte en el preludio perfecto para la pista de baile. Sin moverte del sitio, puedes pasar de degustar un cóctel tras la cena a bailar los últimos éxitos comerciales o los sets de DJs reconocidos que a menudo visitan el club. Opium ofrece así una experiencia completa, aunando restauración de calidad y ocio nocturno en un mismo espacio polivalente y frente al mar. Con la llegada del buen tiempo, Opium Barcelona se reafirma como una opción ideal para esas noches en las que buscamos exprimir al máximo el estilo de vida mediterráneo: una cena deliciosa con vistas al mar en su icónica terraza, seguida de copas y baile en uno de los clubs de referencia de la ciudad. Un plan perfecto para sentir el pulso de Barcelona esta primavera.

UN SANT JORDI DE DULCE POESÍA EN BARCELONA ENGLORIA OSTERIA

Este 23 de abril, Barcelona se viste de rosas y libros para celebrar Sant Jordi, y Gloria Osteria, el vibrante restaurante del grupo Big Mamma en la ciudad condal, se une a la festividad con un toque distintivo y delicioso. Para conmemorar este día tan especial, el equipo de Gloria ha ideado un postre exclusivo que captura la esencia romántica y florida de la jornada: «Com una flor». Esta creación efímera, concebida como un dulce obsequio para sus comensales, es una pequeña obra de arte culinaria. Un delicado cono de chocolate artesanal sirve de receptáculo para una suave y etérea mousse de chocolate, una combinación de texturas y sabores que deleita el paladar. La culminación de este bocado poético es una nube de panna montata, hábilmente moldeada para evocar la forma de una flor, un guiño visual al símbolo más emblemático de Sant Jordi. «Com una flor»   es, en esencia, un regalo del corazón del equipo de Gloria, una manera de compartir la alegría de la diada con sus visitantes. Este detalle dulce estará disponible durante toda la jornada del 23 de abril al pedir un café en Gloria Osteria. Pero la celebración no termina ahí. Como un segundo obsequio, cada comensal recibirá un punto de libro personalizado, diseñado con el inconfundible estilo desenfadado y creativo que caracteriza a Gloria. Este práctico recuerdo literario no solo marcará las páginas de sus próximas lecturas, sino que también desvelará uno de los secretos mejor guardados del restaurante: la receta de su aclamado tiramisù clásico. Una invitación a llevarse un pedacito del sabor de Gloria a casa y a prolongar el disfrute de la experiencia. Así, Gloria Osteria se presenta como un enclave único para vivir un Sant Jordi diferente en Barcelona. En este espacio donde la pasión por la auténtica cocina italiana se fusiona con un ambiente vibrante y acogedor, la tradición de regalar rosas y libros se complementa con un toque de dulce poesía y un regalo culinario especial. Reservar una mesa en Gloria este 23 de abril es sumergirse en una atmósfera festiva donde el amor por la cultura y el buen comer se celebran en cada detalle. Una experiencia para los sentidos que rinde homenaje a la magia de Sant Jordi con el inconfundible sello de Gloria.

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