¿Unos parches con efecto lifting inmediato?

Se puede conseguir un lifting sin cirugía desde la comodidad del sofá. Sí, a golpe de parche y sin necesidad de salir de casa. Este es el producto que ya echas de menos y aún no lo sabes

El DMAE es uno de esos principios que, aunque llevaba mucho tiempo en ciertas fórmulas, ahora está en boca de todos y todas. No es de extrañar que se haya vuelto uno de los principios favoritos, porque sus resultados son dignos de admiración.

 ¿Qué hace? Se le conoce como el entrenador de la piel, porque no trabaja en la piel por sí misma -que también- sino en el músculo que la sostiene. Muchas veces, el envejecimiento da la cara con la flacidez de la piel, pero también con la caída de los músculos según van perdiendo la firmeza de la juventud. Es en estas situaciones cuando el DMAE llega para salvar la situación.

Es un poderoso antiinflamatorio y estabilizador de las membranas que sustentan la piel. Siendo un poco más técnicos, “Es precursor de un neurotransmisor conocido como acetilcolina, el cual hace que los músculos se contraigan.  Es decir, dicho mal y pronto: el DMAE le recuerda a los músculos a contraerse como lo hacían cuando eran jóvenes”, explica Raquel González, directora de educación de Perricone MD. Interesante, ¿no? Además, El DMAE se puede comer, literal, puesto que es una sustancia que se encuentra en muchos alimentos, como el salmón salvaje o muchos pescados como las sardinas.

 

Un principio que comenzó con beneficios médicos
Cuando el Dr. Perricone descubrió el DMAE fue porque estaba trabajando en un hospital psiquiátrico. Aplicado sobre ciertos pacientes con enfermedades convulsivas, observó  los efectos de contracción que proporcionaba a la zona de la boca. Ahondó en ello y descubrió sus beneficios, creando la primera patente conocida en DMAE en el año 1996.
 ¿Lifting sin cirugía son moverse de casa?

Si. Aunque el Dr. Perricone incorpora este principio de una proporción u otra en casi todos sus productos, los DMAE Firming Pads son el aliado que centra toda su tecnología en torno a este activo y el que más concentración de él incluye. Son capaces de elevar los pómulos a donde uno desea, de ayudar a levantar el párpado superior y la zona de las cejas, o de reconfigurar la zona del cuello y la mandíbula…

¿Cómo se usan?
El truco está en recorrer cada zona específica, deslizar el disco como si se estirara la piel y, al llegar al final, dejarlo presionando unos tres segundos. Estas zonas concretas no son otras que los ejes mentón-oreja; nariz-sien (recorriendo el pómulo); frente en sentido ascendente; cuello en sentido ascendente y hacia la parte trasera de las orejas.

También se pueden recortar y dejar aplicados, como una mascarilla, sobre la zona inferior del contorno de los ojos unos diez minutos. Aportarán una descongestión absoluta de esta área.

 

 

¿Agujetas en la piel?
Se le conoce como el entrenador de la piel por los efectos que consigue, pero también porque, una vez aplicado, se nota la actividad que produce sobre la piel. ¿Son agujetas? No exactamente. Cuando se aplican los parches sobre un solo lado del rostro, se ve inmediatamente la diferencia con el opuesto, notándose además un ligero cosquilleo que responde al trabajo que está haciendo el DMAE sobre la piel y los músculos faciales.   

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