
Seamos honestos: salir a bailar en Barcelona, pasados los treinta y tantos, a veces puede dar pereza. Quieres el ambiente, la música y los cócteles, pero sin el agobio de las macro-discotecas, sin colas kilométricas de turistas y, si puede ser, sin tener que gritar para pedir la copa. Quieres un lugar donde la noche se sienta… adulta. Elegante. Divertida, pero con clase. ues bien, alinea tus mejores zapatos: la Zona Alta acaba de recibir al que promete ser el nuevo place to be.
Y entonces, aparece «Boris».
No, no es tu tío lejano con un nombre curioso. Es el nombre del que, prometemos, será tu nuevo crush nocturno. Boris es el flamante club que el grupo Costa Este (sí, los titanes detrás de Bling Bling, Opium y Bastian Beach) acaba de inaugurar en la mítica calle Bori i Fontestà. Y créenos, es todo lo que la noche barcelonesa necesitaba. Este no es un club más en su (ya impresionante) portfolio. Boris marca el debut de la segunda generación de la familia, con Jorge y Ramón Bordas Estany al timón. Es su primer proyecto desde 2018, y se nota que han puesto toda la carne en el asador para crear algo diferente, rescatando un local con historia para transformarlo en una joya moderna. ¿El objetivo? Cubrir ese nicho que faltaba en la ciudad: un club más íntimo, cercano, casi secreto, donde la música, el diseño y el servicio te hagan sentir parte de algo exclusivo.
La llave de un reino de terciopelo y oro
Hablemos del espacio, porque es una fantasía. Si te imaginas una discoteca al uso, borra esa imagen. El interiorismo, firmado por el estudio Futur2, huye de lo obvio y se inspira en los grandes clubes europeos, pero con un giro contemporáneo. Aquí reina el terciopelo. Rojos intensos que piden ser tocados, destellos dorados que capturan la luz de forma estratégica y una atmósfera que te envuelve como un cóctel perfectamente servido. El juego de luces es espectacular, creando un ambiente inmersivo que te aísla del mundo exterior. Es el tipo de lugar donde te sientes instantáneamente más guapo. No es una nave industrial; es un joyero. El emblema del club no podría ser más acertado: una llave coronada, formada por una doble «B». Boris es, literalmente, la llave que abre una noche donde la elegancia y la discreción van de la mano.
Música para oídos (adultos) exigentes
El corazón de Boris, por supuesto, es la música. Y aquí viene otra gran noticia. La programación está diseñada milimétricamente para los amantes de la electrónica de calidad. Aquí no hay sitio para el hit genérico que suena en bucle en la radio. La banda sonora de Boris es un viaje elegante por los sonidos que marcan tendencia en Ibiza y Mykonos: afro-house, house melódico, tech house y esos ritmos en auge, como el afrobeat y el amapiano, que son pura sofisticación rítmica. Es música para bailar, sí, pero también para escuchar. Todo, además, envuelto en un sistema de sonido e insonorización de vanguardia que garantiza una experiencia auditiva impecable, sin que tus oídos sufran.
El plan: cómo, cuándo y (sobre todo) con quién
Apunta las fechas, porque el aterrizaje de Boris es por todo lo alto. El «Opening Weekend» arranca este mismo viernes 10 de octubre con una fiesta de pre-apertura exclusiva (sospechamos que habrá que estar en «la lista»). Pero la gran noche, abierta al público, es el sábado 11 de octubre. Y para demostrar que no bromean, han anunciado la actuación sorpresa de un DJ internacional de primer nivel: Dorian Craft. Un pistoletazo de salida que ya quisieran muchos. A partir de entonces, Boris se convierte en tu nuevo plan de fin de semana.
Y aquí, uno de los detalles que más nos ha gustado en Vida y Style: la política de edad.
- Jueves: De 23:59h a 05:00h, con entrada a partir de 23 años.
- Viernes y Sábados: De 23:59h a 06:00h, con entrada a partir de 27 años.
¿Traducción? Un ambiente maduro, gente con la que se puede hablar y una pista de baile donde el protagonista es el buen rollo y la música, no los stories de TikTok. Con Boris, Costa Este no solo añade un local a su imperio; reinventa la noche de la Zona Alta. Ofrecen ese club que muchos buscábamos: uno que combina la energía de una gran noche con la exclusividad de un club privado. Prepara tu mejor outfit. Boris ya está aquí, y la noche barcelonesa acaba de subir (mucho) de nivel.

