A la hora del dulce, Diego Alonso destaca la
Quimera de Chocolate (8.50 €), sorpresa de chocolate, chocolate y más chocolate,
La Cremosa del Pasiego (8, 50 €), tarta de queso elaborada artesanalmente desde las recetas tradicionales del Cantábrico,
Tatín de Palacio (8, 50 €), manzana caramelizada sobre lecho de hojaldre y helado de violeta, y el famoso postre de CoolRooms
Ambrosía (8. 50 €), un homenaje a Hermes -el mensajero de los dioses-, al vino, a la miel y a la Casa Palacio que acoge el hotel.
La carta de vinos del Restaurante CoolRooms está repleta de guiños y homenajes a nuestros bosques, a nuestros campos y paisajes, al Cantábrico, a los valles de León, a las hoces del Júcar o los hayedos segovianos. Una carta pintada de ocres, rojos y dorados, y que maridamos con vinos untuosos y redondos, maderas ligeras y sutiles. Tintos con personalidad que redondean nuestros platos para alcanzar su punto álgido de expresión. Blancos con barrica de nuestro Norte en todas sus latitudes. “Recorremos nuestras DO para traer vinos de Rioja, Madrid, Ribera y Galicia, vinos criados junto al Cinca y el Vero», apunta el director gastronómico del hotel, Daniel Sánchez.
Diego Alonso Arias (León, 1990) siempre dudó a qué dedicar su vida profesional, aunque siempre sintió una fascinación especial por los fogones. Fue por ello que optó por estudiar Cocina y, a medida que avanzaba en su formación, aumentaba la pasión por su actual profesión. “Era mi destino. Desde entonces he ido aprendiendo en cada lugar donde he trabajado, en cada puesto. Desde mis comienzos básicos en un restaurante de Cáceres hasta llegar a ser Jefe de Cocina en el Hotel Palacio CoolRooms. He trabajado mucho y aprendido todavía más durante el camino”, apunta Alonso: “Dedicarse a lo que uno le gusta es la mayor recompensa al esfuerzo y trabajo duro de cada día. Eso sí, siempre buscando la excelencia”.