La celebración de San Valentín viene de lejos, del siglo XVII concretamente, cuando ya la gente expresaba su amor con sorpresas especiales.
Y aunque la idea puede parecer bonita, sigue habiendo un problema: los regalos, flores y tarjetas escogidas cuidadosamente (y envueltas en envases y paquetes de plástico) no solo llegan a las manos y corazones de quienes las reciben, sino también a los vertederos
Un informe de la Fundación Ellen MacArthur descubrió que la producción de plástico ha crecido exponencialmente en los últimos 50 años, de 15 millones de toneladas en 1964 a más de 300 millones en 2014, y se espera que se duplique en los próximos 20 años.
Así que este año… por qué no sorprender a esa persona especial y aportar tu granito de arena al planeta (al mismo tiempo).
Es más fácil de lo crees… ¡solo tienes que desnudarte! No, no literalmente. Nos referimos a utilizar productos desnudos, perfectos para que lo tuyo sea un idilio, no solo con tu pareja, sino también con el planeta.
Tienes un montón de propuestas muy sólidas y sugerentes en este artículo: https://es.lush.com/article/desnudate-en-san-valentin-con-ideas-eco-friendly