
Con la llegada del Puente de San Juan, muchas familias buscan el destino perfecto para dar la bienvenida al verano, y la Costa Brava emerge como una opción inmejorable. En esta ocasión, nos sumergimos en la vibrante localidad de Platja d’Aro, un rincón que encarna a la perfección esa «escapada familiar en Palms» que tanto anhelas, combinando la belleza de sus playas, la emoción de la Noche de San Juan y una gastronomía que deleitará a grandes y pequeños.
Días de Sol y Juegos en la Playa: Platja d’Aro, en el corazón de la Costa Brava, es sinónimo de playas excelentes para la familia. La Playa Grande, la principal del municipio, es una apuesta segura: extensa, de arena dorada y con todas las comodidades. Cuenta con Miniclub infantil y babyclub en temporada, pasarelas accesibles y ostenta las distinciones de Bandera Azul y Q de Calidad Turística, garantizando seguridad y servicios de primera. Aquí, los más pequeños pueden construir castillos de arena mientras los mayores disfrutan del sol y el mar. Para un ambiente un poco más tranquilo, Platja Sa Conca, semiurbana y con bolos/rocas, también posee Bandera Azul y es ideal para explorar. Si buscas una cala más virgen y sin aglomeraciones, la pequeña Cala Pedrosa, al sur de S’Agaró, es un tesoro escondido. Más allá del baño, las actividades acuáticas son infinitas: desde alquilar kayaks o tablas de paddle surf para explorar las calas cercanas y el camino de ronda desde el mar, hasta excursiones en velero o la adrenalina del windsurf. Para un chapuzón diferente, el Parque Acuático Aquadiver ofrece toboganes y piscinas para todas las edades, garantizando horas de diversión acuática.

La Noche Mágica de San Juan en Familia: La verbena de San Juan en Platja d’Aro es una experiencia que no puedes perderte, especialmente con niños. La noche del 23 de junio, la Platja Gran (a la altura de Cavall Bernat) se convierte en el epicentro de la celebración. Las familias se reúnen en la arena para cenar y esperar el momento cumbre: un espectacular castillo de fuegos artificiales que ilumina el cielo y el mar, creando una atmósfera verdaderamente mágica. Antes, se suele celebrar la tradicional Llama del Canigó, que llega al pueblo para encender la hoguera popular, símbolo de purificación y renovación. La música en vivo y el ambiente festivo perduran hasta bien entrada la madrugada, ofreciendo un plan perfecto para dar la bienvenida al verano de una manera inolvidable y llena de tradición catalana. Muchos restaurantes y chiringuitos organizan cenas especiales de verbena, y es común ver a familias compartiendo la tradicional coca de San Juan y cava.
Sabores de la Costa Brava para Chuparse los Dedos: La gastronomía en Platja d’Aro es un deleite para el paladar, con una oferta variada que va desde la cocina más tradicional marinera hasta propuestas modernas y fusiones internacionales, pensadas también para el disfrute familiar. No puedes irte sin probar las auténticas Gambas de Palamós a la plancha, una exquisitez local. Los arroces son un imprescindible, ya sean los caldosos con marisco, el famoso arroz negro o los elaborados con arroz de Pals. Platos frescos como la esqueixada de bacalao (bacalao desmigado con tomate y pimiento) o la escalivada (verduras asadas) son perfectos para compartir. Para los paladares más aventureros, las espardenyas (cohombros de mar) y los erizos de mar son una delicia. En cuanto a restaurantes, Platja d’Aro cuenta con una gran variedad de opciones familiares. Desde locales de cocina mediterránea como Almarí o Meson Canaletas, perfectos para arroces y tapas, hasta pizzerías como Pizzeria da Nonna Ia que aseguran el éxito con los niños. También hay opciones de cocina internacional como Fusion World Kitchen o U35 Sushi and Drinks. Muchos establecimientos ofrecen menús infantiles y ambientes relajados donde toda la familia se sentirá cómoda, permitiendo disfrutar de la rica oferta culinaria de la Costa Brava.