FORMENTERA, LABORATORIO DE SOSTENIBILIDAD EN BUSCA DEL EQUILIBRIO TURÍSTICO

La isla balear lleva más de una década apostando por hacer compatible el turísmo con la proteccion medioambiental y la calidad de vida
“Formentera es el lugar idóneo para ser un laboratorio de sostenibilidad y así poder trasladar los proyectos a otros destinos turísticos, demostrando que es posible encontrar el equilibrio entre cuidado del medio ambiente y el bienestar de residentes y visitantes”. Así defendía en FITUR la presidenta del Consell Insular, Alejandra Ferrer, las múltiples acciones que se están realizando para seguir siendo un referente turístico sin perder su esencia. Un destino sostenible para disfrutarlo con tranquilidad y en perfecta armonía con un paisaje natural privilegiado. Y es que, en Formentera, el verdadero lujo es la conservación del territorio.
Pequeña en dimensiones (apenas 82 km2 de superficie y 20 kms de un extremo a otro)… pero grande en atractivos naturales que la convierten en un paraíso suspendido en las tranquilas aguas del Mediterráneo. Así es Formentera, la menor de las Pitiusas. Una isla que atrapa al visitante deseoso de disfrutar de sus paisajes y sus playas de forma sosegada, tranquila. ¿Cómo armonizar todo esto con el crecimiento turístico? Buscando fórmulas y aplicando proyectos que apuesten por la sostenibilidad medioambiental. Es lo que lleva haciendo la isla balear desde hace más de una década y seguirá haciendo durante este 2020… lo que ha convertido a Formentera en un auténtico ‘laboratorio de sostenibilidad’.
La firme apuesta por la movilidad sostenible, el Save Posidonia Project –que propone apadrinar uno de sus tesoros marinos, la posidónia oceánica, en defensa de su conservación–, los puntos de recarga para coches eléctricos y la regulación de entrada de vehículos forman parte de una serie de acciones “que no buscan restringir, sino garantizar que tanto visitantes como residentes podamos disfrutar por muchos años de nuestra isla tal como es ahora”, aseguraba la presidenta del Consell Insular y consellera de Turismo, Alejandra Ferrer, en la reciente edición de FITUR, Feria Internacional de Turismo de Madrid.
Más allá de sus playas, que nada tienen que envidiar a las caribeñas o las de los Mares del Sur –como Ses Illetes, siempre en el top ten mundial– su gran imán veraniego, Formentera es un destino para disfrutar durante todo el año, con una gran variedad de actividades tanto deportivas –Media Maratón, Vuelta Cicloturista en BTT, Triatlon de Es Pujols– como culturales: Formentera Fotográfica, Jazz Festival, Tango Festival, Formentera 2.0 o Formentera Zen, toda una declaración de intenciones de una isla que venera la paz y el bienestar.
Y como tentadora guinda, otra apuesta inspirada en la sostenibilidad: su gastronomía Slow Food; platos tradicionales con productos autóctonos y todos sus sabores recogidos en un mapa de la isla donde se especifican productores y comercios de producto km 0.